Control de stock en tiempo real
Cada venta descuenta existencias automáticamente. Sabes qué tienes, qué se te acaba y cuánto te cuesta realmente cada plato o producto.
Deja de vender lo que no tienes
El stock deja de ser una hoja de cálculo desactualizada.
01Descuento automático
Cada ticket actualiza las existencias sin que nadie tenga que apuntar nada.
02Escandallos
Sabes el coste real y el margen de cada plato o producto compuesto.
03Control de mermas
Registra pérdidas y roturas para entender dónde se te va el producto.
04Aviso de reposición
Te avisa antes de quedarte sin existencias de un artículo clave.
Del inventario a mano al control real

Casi todo negocio pequeño controla el stock de memoria hasta que un día se queda sin el producto que más vende. El control automático evita eso, pero además revela algo más incómodo: cuánto se pierde por el camino.
Escandallos: saber qué ganas de verdad
Un escandallo desglosa el coste de un producto compuesto. Sin él, sabes lo que cobras por un plato pero no lo que te cuesta, y es habitual descubrir que el producto estrella deja menos margen que otro que casi no promocionas.
Mermas y roturas
Registrar las pérdidas duele al principio y ahorra dinero después. Es la única forma de distinguir entre lo que se vende, lo que se estropea y lo que sencillamente desaparece.
Reposición a tiempo
El sistema avisa cuando un artículo baja del mínimo que le marques, de modo que se compra antes de la rotura de stock y no después de perder ventas.
Negocios con producto
Preguntas frecuentes
¿El stock se actualiza solo?
Sí, cada venta descuenta las existencias en tiempo real.
¿Qué es un escandallo?
Es el desglose de coste de un producto compuesto: te dice cuánto te cuesta realmente y qué margen deja.
¿Puedo controlar lotes y caducidades?
Sí, es especialmente útil en alimentación para trazabilidad y control de caducidad.
¿Sirve con varios almacenes?
Sí, puedes gestionar existencias por almacén o por local.
¿Hablamos de tu negocio?
Te asesoramos sin compromiso y te preparamos una demo a medida.
